BIBLIOTECA CEIP ALFAGUARILLA ALFACAR
lunes, 5 de mayo de 2014
jueves, 24 de abril de 2014
Todos somos Robinsón AlmudenaGrandes
Día Internacional del Libro
Todos somos Robinsón
AlmudenaGrandes
Escribir un libro
es inventar una isla desierta, modificar con un
punto apenas
perceptible elmapa de los sentimientos, de las emociones
humanas, para
desear fervientemente un naufragio, la llegada de ese
Robinsón desnudo y
desarmado que somos todos los lectores cuando
abrimos por primera
vez un libro.
Yo he creado
algunas de esas islas, pero he colonizado
muchísimas más. He
nadado centenares, quizás miles de veces, hasta el
barco, y he vuelto
remando, con madera, con lienzos, con comida, con
armas y municiones
para defender mi casa. Y en muchos de esos viajes,
un grano de trigo
ha caído en la tierra sin que yo me diera cuenta, y el
sol y la lluvia lo
han hecho germinar, y ha crecido una espiga para que
yo pudiera
cosecharla, y molerla, y fabricar por fin mi propio pan, un
pan que me ha
alimentado mucho más que las tostadas que desayuno
todos los días. Yo
he aprendido muchas más cosas en los libros que en
la vida, y he sido
feliz, y desgraciada, y me he reído, y he llorado, y me
he asustado, y me
he emocionado, y me he enamorado, y me he
desenamorado muchas
más veces, porque los libros viven, laten,
palpitan con su
propio corazón. La literatura es el telar donde Penélope
teje cada día con
los hilos de la vida humana el sudario que desteje cada
noche para empezar
otra vez, apenas sale el sol, desde hace miles de
años.
La lectura y la
escritura son dos caras de la misma moneda, una
isla desierta y su
náufrago. Yo lo sé bien, porque fueron los propios
libros quienes me
abocaron a escribir libros, y si antes no hubiera vivido
leyendo, nunca
habría podido empezar a escribir. Cuando descubrí la
extraordinaria
capacidad de la literatura para multiplicar y enriquecer
mi vida, la
prodigiosa generosidad con la que desplegaba ante mis ojos
una infinidad de
aventuras, de lugares, de identidades múltiples que sin
embargo eran
capaces de superponerse sin conflicto alguno a mi propia
identidad, para
coexistir con el tiempo y el espacio de mi vida
verdadera, me
enganché a los libros como otros se enganchan al
ejercicio físico,
al alcohol, a la velocidad o a la música. Y si alguna vez,
aquel fervor se
identificó con la necesidad de autoafirmación de todos
los adolescentes,
pronto empezó a confundirse con el puro instinto de
supervivencia de
los adultos.
Eso sigue siendo tan cierto que, si en estemomento,
alguien me
obligara a elegir entre vivir sin leer y vivir sin
escribir, estoy segura de
que acabaría renunciando al oficio que he perseguido desde
que era una
niña que decía que iba a ser escritora. Porque tal vez
sería capaz de
llegar a ser feliz trabajando en otra cosa –una librería
literaria, una
papelería bien surtida de rotuladores y lápices de todos
los colores, una
ferretería empapelada de cajoncitos con tuercas y
tornillos, o una
huerta- pero, para mí, vivir sin leer ya no sería vivir,
sino un sucedáneo
insoportable de la vida.
¿Quieren ustedes vivir? Lean.
¿Quieren vivir más años, con más intensidad, más variedad,
más
alegría? Lean más.
Déjense llevar por las eternas mareas de una pasión
inmortal y
no teman a las olas. Al otro lado de cualquier océano
siempre hay una
playa, una isla, un mundo completo que sabrá llamarles por
su nombre
y un grano de trigo que les está esperando.
Almudena
Grandes
jueves, 17 de abril de 2014
Historias de ratones
Traductor:
Oli
Editorial:
Kalandraka Editora
Para conocer de cerca a los ratones debes acercarte hasta esta colección
de siete historias que un generoso papá ratón cuenta a sus siete hijos
antes de dormirse. Siete historias protagonizadas por ratones donde cada
narración es más divertida y estrafalaria que la anterior. Humor,
fantasía, y exageración se reunen estos cuentecillos, donde está lo
mejor de este autor que conoce bien los secretos de la infancia, la
sorpresa y el deslumbramiento que produce el mundo cuando se mira por
primera vez. Un clásico que nadie se debe perder.
Papá ratón cuenta siete historias a sus hijos antes de ir a dormir. Cada
historia es el relato de algo sencillo (el baño, el viento, el ratón
grande y el pequeño, un viaje, un ratón viejo) que Lobel convierte en un
homenaje a la sensibilidad infantil y a su forma de comprender el
mundo. El estilo de Lobel toma mucho de la poesía y de los cuentos
tradicionales con repeticiones, suspenso, retos y finales felices. La
ilustración, y cómo está organizada junto con el texto, crea un ambiente
intimista y lleno de humor. Las pinceladas de las imágenes, que ya se
ven en la cubierta con el papá mirando a sus siete atentos pequeños, y
la sencillez de los colores invitan a ser miradas una y otra vez. Igual
que las historias. Los padres y profesores que leen por primera vez este
libro se verán obligados de inmediato a releer los cuentos a petición
de los niños. También para los adultos que lean varias veces estas
historias no dejará de sorprenderles la íntima conexión que establecerán
con el libro. Parece increíble que un libro publicado en 1972 pueda
tener ese interés muchos años más tarde, pero esto es lo que sucede con
los clásicos: pueden leerse de una generación a otra porque sus temas
son universales.
jueves, 20 de marzo de 2014
EL LADRON DE LADRILLOS
EL LADRON DE LADRILLOS (En papel)
FERNANDO ARAMBURU IRIGOYEN
,
EDICIONES SM, 1998
En el pueblo
de Mariluz García comienzan a desaparecer los ladrillos de las casas.
Los vecinos intentan atrapar al ladrón pegando con cola agujas en los
ladrillos, escondiendo escorpiones y cepos en las paredes y vigilando el
pueblo por turnos cada noche. Pero los ladrillos siguen desapareciendo y
algunas casas se hunden. S
us
habitantes tienen que refugiarse en la escuela o emigrar. Una noche,
por casualidad, Mariluz sorprende al ladrón, un pequeño extraterrestre, y
lo sigue hasta su escondite. Al verse descubierto, el extraterrestre le
cuenta a la niña que necesita los ladrillos para construir una escalera
que llegue hasta su nave y así poder volver a su estrella. Mariluz
reúne a los vecinos del pueblo y les cuenta el problema del hombrecillo.
Todos le ofrecen su ayuda y en poco tiempo consiguen que la escalera
esté terminada y el extraterreste pueda regresar. Éste le da las gracias
a Mariluz y promete hacerle señales luminosas desde su hogar.
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