BIBLIOTECA CEIP ALFAGUARILLA ALFACAR

miércoles, 8 de febrero de 2012

El pájaro miarro


Este otro cuento ocurrió también en los campos de mi pueblo y es un cuento más de zorras y pájaros que no sé yo muy bien por qué, pero no acaban de ser amigos nunca.
Y es que la zorra gusta de comerse cuanto pajarito alcanza a cazar y estos pajaritos tienen buen cuidado en ponerse lejos de la zorra y es que..... menos mal que las zorras no pueden volar porque si no vete tú a saber si quedaría algún pajarito en el mundo que lo pudiese contar.
Pues bien no me entretengo más y cuento ya lo que venido a contar que es el cuento del pájaro miarro que una mañana se despertó helado bajo la escarcha..... Pero no, no era así como comenzaba este cuento.....que os cuento.





Comienza este cuento una mañana muy fría de un invierno, allá en mi pueblo de mucho frío, mientras en viento aúlla a lo lejos y se deja venir un viento gélido que parece que viene del polo. Tantisimo frío hacía que un pajarito amaneció helado bajo la escarcha, tan helado que no podía andar, moverse y mucho menos echar a volar.
En esto que una zorra que vivía cerca se levantó hambrienta y comenzó a olfatear por si encontraba alguna pieza que llevarse a la boca.
Vio al pájaro, se dio cuenta de lo que le pasaba y se acercó.
Sin la menor lástima se dijo:
-¡Ah , que buen desayuno voy a tener esta mañana!
Se disponía a comerse al pajarito cuando éste le suplicó:
-No zorra, no me comas aún, mira que estoy helado y te sentaré mal y te dolerá el estómago. Será mejor que esperes un poco para comerme. Ponme primero al sol que me seque un poquito; después podrás comerme.
Esto hizo la zorra que creyó lo que le dijo el pájaro. Tenía mucha hambre y sólo pensaba en lo que tardaría y en el momento de comérselo.
Paso un rato, el pajarito que ya estaba seco por el lado que le daba el sol le dijo:
-Dame ahora la vuelta para que me seque por el otro lado. Después podrás comerme.
Con cuidado cogió la zorra al pájaro, así lo hizo y le dio la vuelta.
Paso un rato, el pájaro se encontraba ya seco y la zorra más hambrienta a cada momento que pasaba se disponía a comérselo.
Por último- dijo éste- para comerme has de decir bien alto por tres veces:
-Pájaro miarro comí, pájaro miarro comí, pájaro miarro comí.
Eso mismo hizo la zorra deseando como estaba de comenzar a comer, grito bien alto:
-Pájaro miarro comí, pájaro miarro.....................
Mientras tanto el pajarito ya bien seco echó a volar, voló libre, volaba feliz, más feliz que nunca de ser pájaro, de tener alas, mientras gritaba también el:
-A otro será que no a mí, a otro será que no a...


Hasta aquí este cuento que me contaron y yo te cuento a ti, para que sepas tú lo que paso aquel año que hizo un invierno tan frío y aquella mañana que la zorra quiso comerse al pobre pajarito, que se había quedado helado bajo la escarcha.

Popular Puebla de Don Fadrique
Versión Ángel Gutiérrez Rubio

Invierno para beberlo Vicente Huidobro

El invierno ha llegado al llamado de alguien
Y las miradas emigran hacia los calores conocidos
Esta noche el viento arrastra sus chales de viento
Tejed queridos pájaros míos un techo de cantos sobre las avenidas

Oíd crepitar el arcoiris mojado
Bajo el peso de los pájaros se ha plegado

La amargura teme a las interperies
Pero nos queda un poco de ceniza del ocaso
Golondrinas de mi pecho qué mal hacéis
Sacudiendo siempre ese abanico vegetal

Seducciones de antesala en grado de aguardiente
Alejemos en seguida el coche de las nieves
Bebo lentamente tus miradas de justas calorías

El salón se hincha con el vapor de las bocas
Las miradas congeladas cuelgan de la lámpara
Y hay moscas
Sobre los suspiros petrificados

Los ojos están llenos de un líquido viajero
Y cada ojo tiene un perfume especial
El silencio es una planta que brota al interior
Si el corazón conserva su calefacción igual

Afuera se acerca el coche de las nieves
Trayendo su termómetro de ultratumba
Y me adormezco con el ruido del piano lunar
Cuando se estrujan las nubes y cae la lluvia

Cae
Nieve con gusto a universo
Cae
Nieve que huele a mar

Cae
Nieve perfecta de los violines
Cae
La nieve sobre las mariposas

Cae
Nieve en copos de olores
La nieve en tubo inconsistente

Cae
Nieve a paso de flor
Nieva nieve sobre todos los rincones del tiempo

Simiente de sonido de campanas
Sobre los naufragios más lejanos
Calentad vuestros suspiros en los bolsillos
Que el cielo peina sus nubes antiguas
Siguiendo los gestos de nuestras manos

Lágrimas astrológicas sobre nuestras miserias
Y sobre la cabeza del patriarca guardián del frío
El cielo emblanquece nuestra atmósfera
Entre las palabras heladas a medio camino
Ahora que el patriarca se ha dormido
La nieve se desliza se desliza
se desliza
Desde su barba pulida

sábado, 28 de enero de 2012

999 hermanas ranas se mudan de charca


Marzo 2010 / Cartoné / 20 x 23 / 40 páginas / 14 €
Sinopsis

En la primavera, en un pequeño estanque, nacieron 999 renacuajos. Eran pequeñitos pero fuertes y llenos de energías. Los renacuajos empezaron a crecer y crecer hasta convertirse en 999 pequeñas ranas. Pronto el estanque se quedó pequeño para la numerosa familia. La decisión es tomada, papá rana, mama rana y las 999 hermanitas ranas parten a la búsqueda de una nueva charca…

Cine y Letras
Escrito por Guzmán Urrero
Sábado 08 de Mayo de 2010 17:35

Una parábola sencilla y encantadora sobre el poder de los lazos familiares. Escrito por Ken Kimura e ilustrado por Yasunari Murakami, 999 hermanas ranas se mudan de charca es un álbum que persuade por su buen humor y su ternura.
Japón es un paraíso para los amantes de la literatura infantil. Y no sólo por los elevados índices de lectura de ese país, que sostienen una saludable producción editorial.
A diferencia de lo que sucede en otras latitudes, allí los clásicos resisten el paso de las modas. De ahí que, en una librería japonesa, uno pueda darse el gusto de encontrar –por citar dos ejemplos– toda la serie que Margret y H.A. Rey dedicaron a Curious George junto a una reedición de My Father’s Dragon (1948), de Ruth S. Garnett.
Lo mismo vale si hablamos de autores locales.
Para un lector a la vieja usanza, no hay dificultades a la hora de adquirir antiguos álbumes de Satoshi Kako, de Rieko Nakagawa o de Akiko Hayashi –acaso la mejor ilustradora del archipiélago–, y ello pese a la presencia abrumadora de libros originados por franquicias televisivas.
En ese contexto hay que situar 999 hermanas ranas se mudan de charca, un relato tan simpático y convincente como sus personajes. Uno de esos álbumes modestos que deparan mayores sorpresas que libros infantiles mucho más pretenciosos.
Y hablando de encanto, buena parte del mérito se debe al ilustrador, Yasunari Murakami, que aquí demuestra por qué un estilo expresivo y vibrante no precisa rarezas o extravagancias.
La claridad, la apuesta por los colores planos y la gracia de un diseño limpio y personal bastan para que cada una de sus láminas esté llena de vida.http://www.blogger.com/img/blank.gif
Con la levedad, ligereza y ritmo que un buen cuento exige, Ken Kimura conquista a los pequeños lectores, y logra que esa numerosísima familia de ranas que protagoniza el libro –todas ellas resueltas a encontrar un nuevo estanque– encarne sentimientos como la generosidad, la valentía y la solidaridad.
Para que no falte emoción, cada episodio incluye el presagio de una catástrofe –la víbora que arrastran las ranitas más forzudas, el milano hambriento que se cierne sobre ellas–, y sin embargo, la suerte premia a estos personajes tan emprendedores.
Al fin y al cabo, la unión hace la fuerza.


http://barbara-fiore.com/index.php/LIBROS-archivos/999-hermanas-ranas-se-mudan-de-charca/

Gloria Sánchez: Contos con letras Caligramas de Gloria Sánchez


Gloria Sánchez: Contos con letras
Caligramas de Gloria Sánchez
Ilustraciones y grafismo de Carmen Corrales - Leticia Esteban
Col. O Barco de Vapor, Serie Branca, 19. Ediciones S.M. Madrid, 2003
Contos con letras

Nueve cuentos, protagonizados en su mayoría por animales e inspirados en los cuentos clásicos infantiles.
El ratón travieso que va al colegio para ratones duerme en pijama con un ojo abierto. La vaca de dos lunas en la frente y traje blanco y negro sale de paseo con la prima Chi-Lin-Drada. El borrico sube lentamente la cuesta con la hierba cuando una mosca le hace cosquillas y estornuda: es un "birruco" (no fue a la escuela).
El lobo, mentiroso glotón, echando harina en la pata entra en casa de la cabra mientras ella compra en el supermercado y come los cabritillos; como se duerme luego de la comilona, acaba sin nada en la barriga y camino de la luna convertido en un cohete con rabo. El "lampantín de touciños" puede derrumbar las casas de paja o cemento, pero no puede con la de piedra, por lo que se mete por la cheminea, pero los tres cerditos encienden fuego de indios y hacen que huya quemado.
El lagarto, chico verde y elegante, tiene el rabo roto; intenta pegarlo, sin éxito por lo que todos se ríen de él; pone entonces un parche en un ojo y con un gancho afilado pasa a ser el capitán terrorífico de los prados: el "lagarpirata".http://www.blogger.com/img/blank.gif El elefante, tan ridículo con la nariz descomunal y el rabo pequeñito, con lo que gana trabajando en el circo acude al cirujano cocodrilo, que le arranca la trompa de un bocado en vez de arreglársela.
También sabemos del monstruo que engorda con la oscuridad y con la claridad encoge, que se oculta entre los juguetes o tras la puerta del armario. Pero no hay que tenerle miedo pues solamente es un niño horroso.
Y, por último, la Cenicienta, que es una "principenta" en el baile de palacio, y cuando el príncipe la localiza es la "zapatenta", su futura mujer.
Concebidas como juegos caligráficos, las historias cobran vida en el verso y en el original tratamento tipográfico, tan atractivo como sugerente.

http://www.filix.org/prel/contosco_es.html
http://www.kalandraka.com/blog/wp-content/uploads/2010/10/27-historias-para-tomar-la-sopa.pdfhttp://www.blogger.com/img/blank.gif


7leguas
27 HISTORIAS PARA TOMAR LA SOPA

> Pablo Bernasconi - Ilustrador
> Ursula Wölfel - Escritora

68 Pag. 15 x 23,5cm.
ISBN: 978-84-96388-31-4
Precio: 13 €
Idiomas disponibles: Castellano, Gallego, Portugués

En cierta ocasión un niño no quería tomarse la sopa. Su madre le dijo: “Yo te la daré”. Pero el niño le contestó: “¡Está caliente!” La madre revolvió la sopa. Ahora ya no estaba caliente. Pero el niño volvió la cabeza y dijo: “Ya no tengo hambre. No quiero comer. Quiero jugar”. Entonces la madre empezó a contarle un cuento para que tomase la sopa.
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http://www.cegal.es/index.php